{"id":2141,"date":"2019-11-12T21:32:21","date_gmt":"2019-11-12T21:32:21","guid":{"rendered":"http:\/\/eduardomissoni.info\/?p=2141"},"modified":"2019-11-12T21:32:24","modified_gmt":"2019-11-12T21:32:24","slug":"gracias-por-los-recuerdos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eduardomissoni.info\/?p=2141","title":{"rendered":"Gracias por los recuerdos"},"content":{"rendered":"\n<p>por <em>Edmundo Morales<\/em>, m\u00e9dico de salud p\u00fablica<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignleft is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/eduardomissoni.info\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/mediconica.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-587\" width=\"305\" height=\"210\"\/><figcaption>Waslala, Hospital Fidel Ventura 1983<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><em>Despu\u00e9s de la lectura de <\/em><a href=\"http:\/\/eduardomissoni.info\/?page_id=735\"><em>Misa Campesina<\/em><\/a><em> uno de mis colegas\/estudiantes del Instituto Nacional de Salud P\u00fablica de M\u00e9xico comparti\u00f2 sus recuerdos &#8230;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Ten\u00eda unos 7 a\u00f1os cuando en una caja arrumbada en lo que era el consultorio de mi padre, descubr\u00ed entre libros viejos y otras cosas, un casete. La curiosidad obligaba descubrir el contenido almacenado en la cinta magn\u00e9tica, adem\u00e1s el descubrimiento daba oportunidad a usar la \u201cgrabadora\u201d, reci\u00e9n regalada a mi familia por el gobierno del municipio, el cual hab\u00eda recibido como donaci\u00f3n un tr\u00e1iler cargado de electr\u00f3nicos chinos, seguramente parte de alg\u00fan cargamento de contrabando confiscado. La luz el\u00e9ctrica reci\u00e9n hab\u00eda llegado a mi pueblo y ese cargamento signific\u00f3 para muchas familias, la primera grabadora, plancha el\u00e9ctrica o el primer televisor (aunque ninguna se\u00f1al alcanzara a llegar a esa zona de la Sierra Norte de Puebla). El casete en cuesti\u00f3n tenia grabado por un lado canciones de Mercedes Sosa y por el otro, canciones de Carlos Mej\u00eda y \u201cLos de Palacag\u00fcina\u201d, el repertorio inclu\u00eda canciones como Jacinto Tiradora, Chinto Ji\u00f1ocuago, Quincho Barrilete, El Cristo de Palacag\u00fcina, Creo en voz y Misa Campesina. Cuando mi padre me descubri\u00f3 escuch\u00e1ndolo una y otra vez, solo me cont\u00f3 que uno de sus compa\u00f1eros se lo hab\u00eda obsequiado en sus tiempos de estudio en la UNAM, no me cont\u00f3 m\u00e1s y toda mi infancia crec\u00ed escuchando esa cinta, pensando que Carlos Mej\u00eda y su grupo eran mexicanos hasta que ya inmerso en el movimiento estudiantil en mis estudios en Puebla, descubr\u00ed el origen revolucionario de sus canciones y la verdadera nacionalidad. La confusi\u00f3n inicial surgi\u00f3 debido a que sus canciones hablaban de todas las cosas que me rodeaban y por otro lado reflejaban muchos de los valores de mi familia y su catolicismo, profundamente solidario. Tiempo despu\u00e9s descubrir\u00eda que ten\u00eda muchos m\u00e1s v\u00ednculos y cosas en com\u00fan con compa\u00f1eros que crecieron en el campo en Nicaragua, El Salvador o en Ecuador, que con mis compa\u00f1eros de clase media nacidos en la Ciudad de M\u00e9xico o Puebla. Te cuento eso, porque como estos recuerdos, la lectura de tu libro me regalo tantas y tan variadas remembranzas, que me detendr\u00e9 a contarte sobre eso, cosa que es para m\u00ed m\u00e1s importante, que darte una cr\u00edtica literaria que ser\u00eda inexacta y precaria.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Disfrute mucho la lectura de tus historias, casi todas ellas de una u otra forma, cercanas a profundos pasajes de mi vida. Tu transito por Nicaragua me record\u00f3 mucho la vida del compa\u00f1ero comandante Gaspar Garc\u00eda, cuando te le\u00eda, cruz\u00f3 por muchos momentos pasajes de la biograf\u00eda de ese hombre humilde, amoroso y en\u00e9rgico, resuelto a dar su vida por los pobres de cualquier parte del mundo, por cosas de la vida, esos pobres fueron los campesinos de Nicaragua, pero pudieron haber sido de cualquier parte del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed fue que tus relatos congregaron al mismo tiempo, momentos de mi infancia en esa apartada regi\u00f3n del norte de Puebla, las casa de tablas, los tiempos sin carretera ni luz el\u00e9ctrica, la terrible pobreza, sobre todo de los ind\u00edgenas totonacos que eran cerca del 80% de la poblaci\u00f3n, las precarias condiciones de vida de la mayor parte de las personas, la labor de m\u00e9dico de mi padre en esas condiciones, pero tambi\u00e9n disfrutaba los relatos desde la perspectiva de estudiante de medicina, desde mis a\u00f1os en brigadas de voluntarios a comunidades como las que relatas y mi a\u00f1o de servicio social. En ese entonces estaba enamoro de la cl\u00ednica, me apasionaba poder poner en practica mis limitados conocimientos para ayudar a personas de los pueblos que eran como el pueblo en que nac\u00ed y crec\u00ed, cuando pod\u00eda darle remedio a una enfermedad a algunos de los ni\u00f1os o ni\u00f1as de esos pueblos, era como darle alivio a los amigos con los que jugaba en la primaria; pero que impotencia era saber que por mucho que me afanara en los conocimientos sobre cl\u00ednica, nada mejorar\u00eda a largo plazo sin trabajos menos fatigosos, sin salarios de hambre, sin mejorar esas casas que no serv\u00edan de refugio ni del frio, ni del agua, ni del viento, sin mejores oportunidades para alimentarse. Por esos tiempos mi madre me regalaba un disco titulado \u201cAbril en Managua\u201d, era el concierto en solidaridad ante la amenaza de una invasi\u00f3n estadounidense.\u00a0 Pronto las lecturas de cl\u00ednica y nosolog\u00eda se fueron mezclando con las lecturas de econom\u00eda pol\u00edtica, marxismo, historia de M\u00e9xico (y tambi\u00e9n de Nicaragua). En el movimiento estudiantil marxista encontr\u00e9 argumentos para entender y encausar las frustraciones de una formaci\u00f3n m\u00e9dica distante de los problemas de mi pa\u00eds. As\u00ed fue como abandon\u00e9 la intenci\u00f3n de hacer una especialidad cl\u00ednica y opt\u00e9 por la salud p\u00fablica y as\u00ed fue tambi\u00e9n que me comenc\u00e9 a formar pol\u00edticamente y a participar en organizaciones de izquierda. En M\u00e9xico eso es peligroso, en ese entonces mucho m\u00e1s peligroso que ahora, por eso mi madre siempre trat\u00f3 vanamente de alejarme de la participaci\u00f3n pol\u00edtica y la organizaci\u00f3n popular, cosa que contradec\u00eda los valores cristianos que creo, yo hab\u00eda tomado demasiado enserio.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Escribes sobre algo que hasta el momento no tolero, algo que me es dif\u00edcil de tramitar emocionalmente y es el enojo que me provocan los colegas deshumanizados, insensibles y holgazanes frente al sufrimiento del pr\u00f3jimo. El desinter\u00e9s por los pacientes y la mec\u00e1nica burocr\u00e1tica con la que act\u00faan me irrita, pese a que entiendo que las estructuras institucionales y las l\u00f3gicas, condicionan en gran medida esas actitudes, nunca pude adaptarme a eso ni callarlo, lo que me gan\u00f3 varias enemistades con colegas. Eduardo, admiro el tono en el que redactas esos pasajes, creo que yo ser\u00eda mucho menos elegante. Por otro lado, te agradezco porque reviviste momentos de satisfacci\u00f3n enormes, momentos que uno atesora en la memoria como muestras de que un d\u00eda uno fue \u00fatil, se gan\u00f3 a pulso el pan o el caf\u00e9 de ese d\u00eda, el abrazo del campesino fue merecido, el kilo de tortillas o la servilleta bordada, como pago quedaron, daban el impulso, el respiro, la esperanza necesaria para continuar trabajando frente a las adversidades propias de qui\u00e9n est\u00e1 interesado en la salud p\u00fablica.&nbsp; Claro que esos momentos en su gran mayor\u00eda se los debo al heroico quehacer del m\u00e9dico rural, en el anonimato -c\u00f3mo deben ser las verdaderas obras de bondad y solidaridad- queda el quehacer del salubrista, porque nadie tiene que agradecer por la diarrea que no dio, el nene que no muri\u00f3 por neumon\u00eda, el embarazo que transit\u00f3 sin problemas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Como bien lo relatas, pienso que la pr\u00e1ctica m\u00e9dica motivada por el amor al pr\u00f3jimo, en los pueblos peque\u00f1os, en los barrios, es la pr\u00e1ctica m\u00e9dica por excelencia, porque los pacientes no son clientes, son personas y personas cercanas, conocidas, personas con la que entablas relaciones, afectos, incluso desafectos; en ese ambiente, las relaciones entre m\u00e9dico y pacientes tienen toda la carga de humanidad que puede existir, no el frio intercambio de datos de la practica hospitalaria urbana o de los consultorios destinados a expedir recetas. Estoy feliz de encontrar, a trav\u00e9s de tu libro, tantas similitudes contigo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pienso que s\u00ed \u201cUna elecci\u00f3n es siempre una limitaci\u00f3n\u201d, pero tambi\u00e9n es la puerta para nuevas alternativas y estoy seguro de que, como yo, habr\u00e1 muchas personas que agradecen las elecciones que has tomado, entre ellas la de escribir este libro tan henchido de ense\u00f1anzas sobre el amor que motiva el quehacer m\u00e9dico, sobre el compromiso social, sobre la esencia de cristianismo y de una revoluci\u00f3n interminable, permanente.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Perd\u00f3n si te aburr\u00ed con esas ideas sueltas y redactadas apresuradamente pero no quer\u00eda dejar pasar la ocasi\u00f3n de agradecerte por los recuerdos que me evoc\u00f3 tu libro. Espero poder volver a conversar pronto contigo, porque adem\u00e1s en reciprocidad, te tengo un regalo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Se me ocurri\u00f3 escanear el libro, as\u00ed si se te terminan los impresos, puedes compartir el archivo PDF en un acto de autopirater\u00eda, para no perder la tradici\u00f3n familiar. Te anexo el archivo.<\/p>\n\n\n\n<p>Abrazos compa\u00f1ero.&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Edmundo Morales, m\u00e9dico de salud p\u00fablica Despu\u00e9s de la lectura de Misa Campesina uno de mis colegas\/estudiantes del Instituto Nacional de Salud P\u00fablica de M\u00e9xico comparti\u00f2 sus recuerdos &#8230; Ten\u00eda unos 7 a\u00f1os cuando en una caja arrumbada en &hellip; <a href=\"https:\/\/eduardomissoni.info\/?p=2141\">Continua a leggere<span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[114,113,96,18,1],"tags":[146,145,147],"class_list":["post-2141","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-es","category-misa-campesina","category-nicaragua","category-salute-globale-2","category-uncategorized","tag-mexico","tag-resenas-y-comentarios","tag-salud-publica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eduardomissoni.info\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2141","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eduardomissoni.info\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eduardomissoni.info\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eduardomissoni.info\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eduardomissoni.info\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2141"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eduardomissoni.info\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2141\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2142,"href":"https:\/\/eduardomissoni.info\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2141\/revisions\/2142"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eduardomissoni.info\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2141"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eduardomissoni.info\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2141"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eduardomissoni.info\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2141"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}